miércoles, 26 de febrero de 2014

Habitual



El jazz que libera las caderas 
Movimientos ancestrales, estoy por la labor de contarles todo lo que me cansa. Las ganas de salir corriendo de esta ciudad donde todo es tan recto y calculado, cuadriculado. 
Hagamos un poco de ruido, bailemos como locos, asustemos a las tradiciones. Cambiemos parámetros, amemos como locos, y olvidémonos en un día. Compartamos experiencias y camas. Jaja. Hagamos lo que queramos, seamos lo que queramos, que fluyan los días como los bailes africanos de un golpe, así exagerados y deliciosos. 
-Cuando encurtas la libertad no es tan grande como creías... " En serio? "
No tengo palabras para tu sensatez. 

Sube a mi barco, vive conmigo o te largas! Lejos! BIEN LEJOS DE MI. Bailemos mis acciones al ritmo de la música o dame espacio, no vayamos a cruzarnos. 

Cierres y estorbos ya existen demasiados. Una actitud sosegada y serena valen más que todas las apariencias. 

Hablando de cosas al azar, puntos muertos, momentos únicos, besos calientes, plenitud e inspiración. 

Que venga el verano para tumbarnos en cualquier césped sin ganas de encontrar nada más que eso.

"Que brote la locura, la pasión que viva libre, déjalo ser, lo demás no importa! " 


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