Por mi mente,
Todos esos pensamientos fugaces que no logro escuchar
Más allá, allá de la mente
Están los diagnósticos prematuros
A espera de cuándo vuelva a tumbarme sobre la arena cálida y pueda así escapar del frío que dejarás en mi cuerpo.
Entiendo, somos todo aquello que pasa en nuestro corazón, todo aquello que sentimos sin elegir.
Al final será cierto que no pasamos de fantoches al mando de los impulsos del cuerpo o de los latidos,
Ellos me gustan, me avisan cuándo algo me excita, me abruma, me mantienen cálida en las noches de invierno y se aceleran con todas las palabras que ganan vida.
Estoy aquí, con insomnio mañanero, tropezando con las sábanas, sorprendía por el amanecer.

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