martes, 12 de mayo de 2015

Alfa


Y amanecí.
Sosteniendo sobre mis manos
Una huidiza angustia
Era esquiva,
Y rodeada de “tonteos”
Sensaciones repentinas enmascaradas
Iba y venía,
 Cómo quién no sabía adónde ir
O de dónde venía
Hasta qué sostuve entre mis manos
Un latido tan opaco y abatido,
Se heló.
Cómo un filo de nieve cayendo lentamente.
Lo supe.
Amanecí sintiéndote de menos.

Quise correr…
¡Tan rápido como la luz!
O no quise… Oír mis murmullos.
Y paré.

 Y sentí mi pecho
en una nevada.

Te sentí,
Y ardí en llamas.
Y entonces…Amanecí.

No hay comentarios: