El único oxigeno que necesito es tu aliento,
Tener tus ojos mirandome tan cerca, y dejar que tu olor cubra mi piel y se aga mi olor,
Mordisquear tus labios, sentir como tus brazos deslizan por mi cuerpo, que nuestros latidos sean uno,
Nada borrara aquellos minutos que fueron nuestros, no importa lo que haya sido despues de todo aquello, ni lo que será, sólo importa que destrozamos las costumbres, pervertimos las reglas y obligamos al mundo a que aquel fuera nuestro mundo, nuestro secreto, nuestra locura.
Porque estoy arta de soportar los impulsos, tu me as liberado.
Tu eres el humo que entra destrozando todo, y quedas pegada en mi, un buen recuerdo, un mal sabor de boca saber que quizás todo no paso de un despiste nuestro, llegas y me inundas, y desapareces como el humo de mis cigarrillos, tirados por cualquier esquina.
Dejame intentar hacerte sonreir como en aquella noche turbia, y borrosa de mi cabeza, tu no fuiste solo una locura más, la mejor locura de todas.

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