Simplemente no me van los falsos escaparates. Prefiero ariesgar aun que eso sea mi mayor locura, perder todo por un beso, la locura es la felicidad estrema. Ahora lo sé. Se que todo no pasa de quien séra el que más se equivoque. Al final se me acabara enganchando esta locura, de no pensar en el mañana, ni siquiera oir lo que tienen que decir, sólo hacer lo que apetezca hacer. Eso es lo que me apetece, inalar su colonia. Morder su cuello. Reirme en su cara. Besar despacio. Abrazar suavemente pero por mucho, mucho rato. Escuchar su rap. Despertarme demasiado pronto sólo para escrivir en mi agenda lo que no dejo de pensar. Ponerme rojo en los labios. Congelarme en la lluvia de invierno. Porqué lo único que nos queda es vivir locamente.

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